Salud

¿Duermes lo suficiente?

21 marzo, 2016
Untitled design (6)

¿Sabes cuánto debe dormir un adulto? ¿Cuántas horas duermes tú? Ten en cuenta que los seres vivos tenemos un ritmo biológico de descanso-actividad. El sueño, aunque pueda parecer lo contrario, es una actividad activa teniendo en cuenta que el cerebro se mantiene trabajando durante toda la noche.

El sueño se divide en dos grandes etapas. La primera es la fase NREM (Non-Rapid Eye Movement Sleep) y la segunda es la fase REM (Rapid Eye Movement Sleep). La primera tiene a su vez diferentes fases según el tipo de actividad del cerebro. Durante la noche, pasamos por estas etapas alternando sueños livianos y más profundos. Lo normal es que, durante las primeras horas de la madrugada, el sueño sea más ligero y que después pasemos más tiempo en la fase REM soñando con más intensidad.

Pero, ¿para qué nos sirve exactamente dormir? A pesar de que aún hay muchos aspectos que investigar, números estudios han probado que el sueño está vinculado a una serie de funciones inmunes, endocrinas, de aprendizaje y de memoria. También influye significativamente en el bienestar emocional y puede llegar a fomentar la creatividad. Además, nos ayuda a consolidar los nuevos recuerdos y a actualizar los viejos sobre la base de lo que acabamos de aprender.

cuanto debe dormir un adulto

Mientras dormimos, nuestro cerebro sabe qué información nueva es significativa para mantenerla. Además de tener claro cuánto debe dormir un adulto y respetarlo, no podemos olvicarnos de que fortalece el cerebro a largo plazo ayudandole en lo relativo a las tareas de autorreparación. Por el contrario, dormir poco conduce a una mayor actividad en los genes implicados en el estrés y en la muerte celular.

Un dato curioso: se estima que antes de que existiese la electricidad, las personas dormíamos unas tres horas más que a día de hoy. Los horarios, los programas nocturnos de televisión, el enganche que tenemos a las redes sociales y el estrés son factores que alteran inevitablemente nuestro descanso. Los expertos nos recuerdan que usar aparatos electrónicos poco antes de irnos a la cama puede interferir en la conciliación del sueño al provocar una activación de la atención. Además, la luz de las pantallas actúa a modo de estimulante y reduce el nivel de melatonina. Esta es la hormona encargada por ejemplo de regular el reloj biológico y de indicarnos cuánto hay que dormir. Es sorprenderte comprobar cómo hemos alterado el ritmo natural de las cosas. Tomamos café para mantenernos despiertos por el día y por la noche inductores del sueño cuando en realidad tenía que tratarse de un proceso natural.

cuanto debe dormir un adulto

Lo que está claro es que no todas las personas tenemos el mismo reloj biológico. Las hay que prefieren levantarse temprano. Otras en cambio necesitan unas cuantas horas más para poder empezar el día con energía. Que unas personas rindan mejor que otras durante la noche por ejemplo para estudiar tiene que ver con lo que, en la jerga científica, se conoce como “cronotipos”. La cuestión es que estos están relacionados con variaciones genéticas y determinados riesgos de problemas de salud. Algunos neurocientíficos insisten en que es fundamental saber a qué grupo cronobiológico pertenece cada persona para adaptar sus horarios de trabajo a su patrón de sueño natural. Sin embargo, otras voces científicas defienden que estos cronotipos no son inamovibles y que, por lo tanto, los relojes biológicos se pueden modificar.

Hay personas que, aunque son conscientes de la importancia de dormir al menos 8 horas cada noche, no pueden. Uno de los trastornos más comunes del sueño es el insomnio. Los síntomas son: tardar más de 30 minutos por noche en empezar a dormir, sufrir varios despertares nocturnos que a veces se prolongan durante más de media hora, notar que no disfrutamos de un sueño reparador o dormir menos de 6 horas y media aproximadamente. El insomnio prolongado conlleva consecuencias negativas en nuestra calidad de vida y provoca un peor rendimiento cotidiano, cambios en el estado de ánimo, irritabilidad y mayor probabilidad de sufrir accidentes. Las causas más habituales del insomnio son el estrés, la ansiedad y la depresión. También el consumo de algunos medicamentos, la cafeína, el alcohol y la nicotina.

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR